Para implantar o renovar un jardín debemos asegurarnos que la tierra esté en las mejores condiciones, es importante realizar un plan de acción para conseguir un sustrato con condiciones óptimas para las plantas. Para preparar dicho plan se deben tener en cuenta muchos factores, por ejemplo, capacidad de drenaje, estructura del suelo, niveles de materia orgánica y nutriente, presencia de piedras, etc.

Una vez se ha trabajado y preparado el suelo se deben realizar otras tareas igual de importantes que las anteriores para poder hacer el jardín. Se debe definir los niveles de acabado, perfilar terreno, etc.

Finalmente, no todas las plantas requieren el mismos tipo de sustrato, por lo que puede haber zonas del jardín en las que sea necesario aportar algún nutriente o tierra diferente del resto del jardín.